Visado de nómada digital en España y Ley Beckham en Madrid
Visado nómada digital España: requisitos, a quién aplica y cómo solicitarlo, su relación con la Ley Beckham y por qué instalarse en Madrid con domicilio profesional.

TL;DR
El visado nómada digital España es la autorización que permite a profesionales de fuera de la Unión Europea residir en el país mientras trabajan en remoto para empresas o clientes situados fuera de España, y su gran atractivo es que puede combinarse con la Ley Beckham, el régimen fiscal especial para desplazados. Se creó a través de la Ley de startups, exige acreditar ingresos suficientes, una relación laboral o profesional previa, formación o experiencia y seguro médico, y se resuelve con relativa agilidad cuando se tramita desde España.
Madrid concentra buena parte de estas solicitudes por su conectividad, su ecosistema empresarial y su calidad de vida. Quien llega con un visado de nómada digital necesita algo más que un permiso: necesita una dirección profesional donde recibir notificaciones, domiciliar su actividad y, según el caso, un espacio de trabajo flexible. En este artículo explicamos qué es el visado de nómada digital, a quién aplica, cómo se solicita, cómo encaja con la Ley Beckham y cómo aterrizar en Madrid sin fricciones administrativas.
¿Qué es el visado de nómada digital en España?
El visado de nómada digital, cuyo nombre técnico es visado de teletrabajo de carácter internacional, es una autorización de residencia dirigida a profesionales que trabajan a distancia y quieren hacerlo desde territorio español. Se introdujo con la Ley 28/2022, de fomento del ecosistema de las empresas emergentes, más conocida como Ley de startups, que modificó la normativa de movilidad internacional para dar cabida a esta nueva realidad laboral. Su objetivo declarado es atraer talento y actividad económica, y el visado de nómada digital es una de sus piezas más visibles.
La idea de fondo es sencilla: permite que una persona de fuera del Espacio Económico Europeo resida legalmente en España mientras mantiene su empleo o su actividad por cuenta propia con empresas o clientes ubicados fuera del país. En nuestra experiencia acompañando a profesionales que se instalan en Madrid, este es el matiz que más conviene subrayar, porque marca la diferencia con otras autorizaciones: el trabajo se presta en remoto y la fuente de ingresos está, en su mayor parte, fuera de España.
El texto que da soporte legal a esta figura puede consultarse en el Boletín Oficial del Estado, donde se publicó la Ley de startups y sus modificaciones sobre la normativa de apoyo a los emprendedores. Conviene revisarlo junto con la información práctica de tramitación, porque la norma fija el marco pero el procedimiento concreto se gestiona a través de unidades administrativas especializadas.
¿A quién está dirigido el visado de nómada digital?
El visado de nómada digital está pensado para nacionales de terceros países, es decir, personas que no son ciudadanas de la Unión Europea ni del Espacio Económico Europeo, ya que estas últimas no necesitan visado para residir y trabajar en España. Dentro de ese universo, el visado de nómada digital contempla dos perfiles claramente diferenciados.
El primero es el trabajador por cuenta ajena que mantiene una relación laboral con una empresa extranjera y puede desempeñar su puesto en remoto. En este caso, la empresa debe existir de forma efectiva desde hace un tiempo y la relación laboral debe tener cierta antigüedad. El segundo perfil es el profesional por cuenta propia o autónomo que presta servicios a varios clientes, generalmente situados fuera de España. Para este perfil, la norma admite que una parte limitada de los ingresos proceda de empresas españolas, siempre que no sea la principal.
En ambos casos, la lógica es la misma: el nómada digital vive en España pero su actividad y sus ingresos están ligados al exterior. Esto es lo que distingue el visado de nómada digital de un permiso de trabajo ordinario, en el que la actividad se desarrolla para el mercado laboral español. Por eso el visado de nómada digital encaja especialmente bien con consultores, desarrolladores, diseñadores, profesionales del marketing, traductores y, en general, con cualquier actividad que pueda ejecutarse con medios telemáticos.
¿Qué requisitos exige el visado de nómada digital?
Los requisitos del visado de nómada digital combinan condiciones económicas, formativas y documentales. Son exigentes pero razonables, y conviene prepararlos con antelación porque la documentación extranjera suele necesitar legalización o apostilla y traducción jurada. Estos son los principales puntos que se valoran para conceder el visado de nómada digital.
En materia de ingresos, se exige acreditar medios económicos suficientes, cuantificados como un porcentaje del Salario Mínimo Interprofesional. La referencia habitual se sitúa en torno al doble del SMI para el solicitante principal, con incrementos si se acompaña de familiares. Como el SMI se actualiza periódicamente, la cifra exacta varía de un año a otro, de modo que conviene verificar el umbral vigente en el momento de solicitar el visado de nómada digital y no dar por buena una cantidad de una convocatoria anterior.
Los demás requisitos habituales del visado de nómada digital son los siguientes:
- Cualificación acreditada, mediante titulación universitaria o de formación superior, o bien una experiencia profesional mínima en el sector, que suele fijarse en tres años.
- Relación laboral o profesional previa, con una antigüedad mínima con la empresa o los clientes, y prueba de que la actividad puede realizarse en remoto.
- Existencia real de la empresa contratante, que debe llevar operando un tiempo mínimo.
- Seguro médico con cobertura completa en España, público o privado según el caso.
- Ausencia de antecedentes penales en los países de residencia de los últimos años, acreditada con el certificado correspondiente.
- No haber residido en España de forma irregular ni haber sido residente durante un periodo previo de años, condición que además conecta con las ventajas fiscales que veremos más adelante.
| Requisito | Trabajador por cuenta ajena | Autónomo o profesional |
|---|---|---|
| Vínculo laboral/profesional | Contrato con empresa extranjera | Contratos con clientes, mayoría fuera de España |
| Ingresos de empresas españolas | No admitidos como fuente principal | Admitidos de forma limitada |
| Antigüedad de la relación | Exigida con la empresa | Exigida con los clientes |
| Formación o experiencia | Titulación o experiencia mínima | Titulación o experiencia mínima |
| Seguro y antecedentes | Obligatorios | Obligatorios |
Este cuadro es orientativo: cada expediente se valora de forma individual y la documentación concreta puede variar. Nuestro consejo, por prudencia, es tratar estos requisitos del visado de nómada digital como un punto de partida y contrastar el detalle con un asesor especializado en extranjería, porque los criterios administrativos se afinan con la práctica.
¿Cómo se solicita el visado de nómada digital paso a paso?
El procedimiento del visado de nómada digital admite dos vías, y la elección entre una y otra tiene consecuencias prácticas importantes que conviene entender antes de empezar. La primera vía es solicitar el visado desde el país de origen, en el consulado o la oficina consular de España. La segunda es entrar en España como turista y solicitar directamente la autorización de residencia una vez en el país.
Cuando la solicitud del visado de nómada digital se tramita desde España, la competencia recae en una unidad administrativa especializada en la tramitación de autorizaciones para profesionales y empresas, que resuelve en un plazo breve de días hábiles. Además, opera el silencio administrativo positivo, de modo que si no hay respuesta en plazo la solicitud se entiende estimada. Esta agilidad es una de las razones por las que muchos profesionales prefieren esta vía para el visado de nómada digital.
De forma resumida, el proceso para obtener el visado de nómada digital suele seguir estos pasos:
- Reunir la documentación, incluyendo contratos, certificados de antigüedad, titulación o experiencia, prueba de ingresos, seguro médico y antecedentes penales, todo debidamente legalizado y traducido.
- Presentar la solicitud, en el consulado del país de origen o ante la unidad competente si ya se está en España.
- Esperar la resolución, dentro del plazo legal, con la ventaja del silencio positivo en la tramitación desde territorio español.
- Obtener la autorización y, en su caso, tramitar la Tarjeta de Identidad de Extranjero y el alta correspondiente.
- Empadronarse y organizar la logística, incluida la dirección profesional y el domicilio para notificaciones.
La agilidad administrativa del visado de nómada digital es real, pero solo se aprovecha cuando la documentación llega completa y ordenada. La mayoría de los retrasos no vienen de la Administración, sino de expedientes incompletos o de traducciones que faltan.
Este último punto es el que más se subestima. Tener resuelto de antemano dónde se va a fijar el domicilio profesional y a través de qué dirección se recibirán las comunicaciones oficiales evita bloqueos justo cuando el visado de nómada digital ya está concedido y toca operar.
¿Qué es la Ley Beckham y cómo se relaciona con el visado?
La Ley Beckham es el nombre popular del régimen fiscal especial aplicable a los trabajadores, profesionales, emprendedores e inversores desplazados a territorio español. Se regula en el artículo 93 de la Ley del IRPF y debe su apodo al futbolista que fue de los primeros en acogerse a él. Su relación con el visado de nómada digital es directa: la Ley de startups amplió expresamente este régimen para dar cabida a quienes se desplazan a España para teletrabajar, incluidos los titulares del visado de nómada digital.
El mecanismo es el siguiente. Con carácter general, quien adquiere la residencia fiscal en España tributa por el IRPF por su renta mundial y con tipos progresivos. La Ley Beckham permite, en cambio, tributar durante un periodo limitado con las reglas del Impuesto sobre la Renta de No Residentes, que resultan más favorables para rentas medias y altas. Esta es la principal palanca de atracción de talento internacional, y por eso el visado de nómada digital y la Ley Beckham se mencionan casi siempre juntos.
Es importante entender que son dos cosas distintas y complementarias. El visado de nómada digital es una autorización de residencia; la Ley Beckham es un régimen fiscal. Se puede tener el visado sin acogerse al régimen, y el régimen tiene sus propios requisitos y su propio plazo de solicitud. Por tratarse de materia fiscal sujeta a interpretación y a cambios normativos, cualquier decisión al respecto debe apoyarse en un asesor fiscal; lo que exponemos aquí es informativo y no sustituye ese asesoramiento.
¿Qué ventajas fiscales ofrece la Ley Beckham al nómada digital?
La principal ventaja de la Ley Beckham para el nómada digital es el tipo impositivo. En lugar de la escala progresiva del IRPF, se aplica un tipo fijo sobre los rendimientos del trabajo hasta un umbral elevado, y un tipo superior sobre el exceso. En la práctica, para muchos profesionales cualificados esto supone un ahorro fiscal relevante durante los primeros años de residencia, que es justo cuando el nómada digital está asentándose en el país.
El régimen se aplica durante el ejercicio del cambio de residencia y los cinco periodos impositivos siguientes, es decir, un total de seis años. Transcurrido ese plazo, el contribuyente pasa a tributar por el régimen general. Otra característica destacada es que, con matices, la tributación se centra en las rentas de fuente española, lo que resulta especialmente coherente con el perfil del nómada digital cuya actividad principal está ligada al exterior.
Para acogerse a la Ley Beckham, el nómada digital debe cumplir varias condiciones:
- No haber sido residente fiscal en España durante los periodos impositivos anteriores que fija la norma.
- Que el desplazamiento responda a una de las causas previstas, entre ellas el teletrabajo a distancia con medios telemáticos, supuesto en el que encaja el titular del visado de nómada digital.
- Solicitar el régimen en plazo, dentro de los meses siguientes al alta en la Seguridad Social o al inicio de la actividad, un plazo que no conviene dejar pasar porque es improrrogable.
| Aspecto | Régimen general del IRPF | Ley Beckham |
|---|---|---|
| Tipo aplicable | Escala progresiva | Tipo fijo hasta un umbral, superior sobre el exceso |
| Base de tributación | Renta mundial | Centrada en renta de fuente española (con matices) |
| Duración | Indefinida mientras se es residente | Año del cambio más cinco ejercicios |
| Plazo de solicitud | No aplica | Limitado tras el alta o inicio de actividad |
La información oficial sobre el IRPF y sobre el régimen de impatriados está disponible en la sede electrónica de la Agencia Tributaria, que es la referencia a consultar para verificar tipos, umbrales y plazos vigentes. Insistimos en la prudencia: las cifras concretas y los detalles del régimen pueden cambiar, y la decisión de acogerse a la Ley Beckham debe valorarse caso por caso.
¿Cuánto dura el visado y cómo se renueva?
La duración del visado de nómada digital depende de la vía por la que se haya solicitado. Cuando se tramita desde el consulado en el país de origen, el visado suele concederse por un periodo inicial de un año, tras el cual se solicita la autorización de residencia para permanecer más tiempo. Cuando se solicita directamente desde España a través de la unidad competente, la autorización de residencia se concede por un periodo más largo, de hasta tres años.
La autorización asociada al visado de nómada digital es renovable siempre que se mantengan las condiciones que dieron lugar a su concesión: la actividad en remoto, los ingresos suficientes y el resto de requisitos. Las renovaciones permiten alcanzar periodos que, sumados, abren la puerta a la residencia de larga duración una vez cumplidos los plazos generales de la normativa de extranjería.
Este calendario es relevante para planificar tanto la vida personal como la fiscalidad. El horizonte temporal del visado de nómada digital y el de la Ley Beckham no coinciden exactamente, y coordinarlos bien evita sorpresas. Por eso conviene tener claro desde el principio cuánto dura cada cosa y qué pasos hay que dar para prorrogar la residencia y, en su caso, mantener el régimen fiscal el tiempo que la norma permite.
¿Por qué Madrid es un destino clave para el nómada digital?
Madrid se ha consolidado como uno de los destinos preferidos por quien llega con un visado de nómada digital, y no es casualidad. La ciudad combina conectividad internacional a través de su aeropuerto, un ecosistema empresarial denso, una oferta cultural y gastronómica amplia y un coste de vida todavía competitivo frente a otras capitales europeas. Para el nómada digital que puede elegir dónde instalarse, estos factores pesan mucho.
A ello se suma la masa crítica de servicios profesionales. Un nómada digital que aterriza en Madrid encuentra con facilidad asesores de extranjería y fiscales, gestorías, comunidades de emprendedores y una red de espacios de trabajo flexibles que le permiten empezar a operar desde el primer día. Esa infraestructura reduce la fricción de la instalación, que es precisamente lo que más frena a quien se muda a un país nuevo.
Madrid ofrece además la posibilidad de trabajar desde ubicaciones de prestigio sin asumir los costes de una oficina tradicional. Zonas como Azca, en el eje de la Castellana y junto a Nuevos Ministerios, concentran centros de negocios bien comunicados que dan una imagen sólida ante clientes internacionales. Para conocer una de estas ubicaciones de referencia, puede consultarse el centro de negocios de Azca, en pleno corazón financiero de la ciudad. Esta combinación de ubicación y flexibilidad es ideal para el perfil del nómada digital.
¿Por qué el nómada digital necesita un domicilio profesional en Madrid?
Aquí es donde la teoría del visado de nómada digital se encuentra con la práctica del día a día. Una vez concedida la autorización, el profesional necesita una dirección estable para recibir notificaciones, para operar ante la Administración y, en muchos casos, para dar de alta su actividad como autónomo o para constituir una sociedad. Un domicilio fiable no es un lujo, es una pieza operativa básica para el nómada digital.
La solución más eficiente para la mayoría de estos perfiles es la oficina virtual en Madrid, que proporciona una dirección profesional de prestigio, la recepción y gestión de correspondencia y la posibilidad de proyectar una imagen seria sin necesidad de alquilar un espacio físico permanente. Para un nómada digital que trabaja en remoto y viaja con frecuencia, este servicio resuelve el problema del domicilio sin cargas fijas. Y cuando el proyecto requiere formalizar una empresa, la domiciliación de empresas en Madrid permite fijar el domicilio social y fiscal en una ubicación céntrica y bien atendida.
No todos los nómadas digitales tienen las mismas necesidades de espacio, y por eso conviene escalar el servicio a cada fase. Quien necesita concentrarse o recibir a clientes puntualmente puede recurrir a un espacio flexible mediante el alquiler de oficinas en Madrid, con la flexibilidad de contratar por el tiempo que realmente se necesita. Y quien busca privacidad para su equipo encuentra en los despachos privados un espacio cerrado y confidencial. La lógica es la misma que defendemos siempre: tú eliges cómo quieres trabajar, y nosotros nos ocupamos de que todo funcione, para que el nómada digital dedique su energía al negocio y no a la logística.
¿Qué errores conviene evitar al tramitar el visado?
El primer error habitual es infravalorar los plazos de la documentación extranjera. Legalizar o apostillar certificados, obtener antecedentes penales actualizados y conseguir traducciones juradas lleva semanas, y muchos expedientes de visado de nómada digital se retrasan por documentos que llegan tarde o incompletos. Empezar a reunir la documentación con margen es la mejor inversión de tiempo.
El segundo error es confundir el visado de nómada digital con la Ley Beckham y asumir que uno implica automáticamente el otro. Son dos trámites distintos, con requisitos y plazos propios. Acogerse al régimen fiscal exige una solicitud específica y en plazo, y no hacerlo a tiempo significa perder la ventaja para todo el periodo. Del mismo modo, tener el visado no obliga a acogerse al régimen si no compensa en el caso concreto.
El tercer error es descuidar la parte logística: llegar a Madrid sin una dirección profesional resuelta, sin domicilio para notificaciones o sin haber pensado dónde se va a trabajar. Estos detalles, que parecen menores frente al visado de nómada digital, son los que determinan que la instalación sea fluida o accidentada. Nuestra recomendación, por experiencia, es planificar en paralelo la parte migratoria, la fiscal y la operativa, porque las tres tienen que estar alineadas para que el aterrizaje del nómada digital en la ciudad salga bien.
Preguntas frecuentes sobre el visado de nómada digital
¿Quién puede solicitar el visado de nómada digital en España? Pueden solicitarlo nacionales de países de fuera de la Unión Europea y del Espacio Económico Europeo que trabajen en remoto para empresas o clientes situados fuera de España. Se contemplan tanto trabajadores por cuenta ajena con una empresa extranjera como autónomos que prestan servicios a varios clientes, admitiéndose en este caso una parte limitada de ingresos de empresas españolas.
¿Qué ingresos hay que acreditar para el visado de nómada digital? Se exige demostrar medios económicos suficientes, cuantificados como un múltiplo del Salario Mínimo Interprofesional, con la referencia habitual situada en torno al doble del SMI para el solicitante principal y cantidades adicionales por familiares. Como el SMI se actualiza cada año, conviene verificar el umbral vigente en el momento de presentar la solicitud.
¿El visado de nómada digital da acceso automático a la Ley Beckham? No. Son dos trámites distintos: el visado es una autorización de residencia y la Ley Beckham es un régimen fiscal. La Ley de startups amplió el régimen para incluir a quienes teletrabajan, pero acogerse a él exige una solicitud específica y presentarla dentro del plazo previsto tras el alta o el inicio de la actividad.
¿Cuánto dura el visado de nómada digital? Depende de la vía. Solicitado desde el consulado en el país de origen suele concederse por un año inicial; tramitado desde España a través de la unidad competente, la autorización de residencia puede alcanzar hasta tres años. En ambos casos es renovable si se mantienen las condiciones que dieron lugar a la concesión.
¿Por qué elegir Madrid como base siendo nómada digital? Madrid ofrece conectividad internacional, un ecosistema empresarial denso, servicios profesionales especializados y una amplia red de espacios de trabajo flexibles. Todo ello reduce la fricción de instalarse y permite empezar a operar desde el primer día con una imagen profesional en ubicaciones de prestigio.
¿Necesito una oficina física con el visado de nómada digital? No necesariamente. Muchos profesionales resuelven su necesidad de dirección con una oficina virtual, que aporta domicilio profesional y gestión de correspondencia sin espacio físico permanente, y complementan con espacios flexibles o despachos privados cuando lo requieren. La normativa de teletrabajo internacional puede evolucionar, por lo que conviene contrastar los detalles con un asesor.


